Medios de almacenamiento en el tiempo
Algunos textos sueltos de cómo evolucionaron los medios de almacenamiento desde la antigüedad hasta los chips de nuestros días.
En la antigüedad, existían diversos medios de almacenamiento. Por ejemplo los fenicios, al viajar entre los puertos del mediterraneo, registraban sus transacciones económicas en tablas de arcilla. Los griegos y romanos utilizaban medios similares. El papiro de Egipto fue también un medio de almacenamiento que nos permitió conocer su cultura. La India aportó culturalmente con escritos en cuero, papel y tinta. Rápidamente los árabes trasladaron estas ideas a Europa. El papel, inventado en China y hecha de deshechos de telas, fue el medio predominante a principios del medioevo.
Podríamos hablar de la biblioteca de Alejandria, con cientos de miles de libros en papiro, conocimientos de las mejores mentes de la época, terminó quemada por una turba, inaugurando así una etapa de oscurantismo (edad media). Mientras los chinos creaban inventos que cambiarían la Europa, como el papel y tinta, la pólvora, las cajitas de música, relojes mecánicos, entre otros.
De ahí el hito del renacimiento: el libro impreso hizo posible distribuir conocimiento de manera económica y masiva. La máquina de escribir y los medios mecánicos de almacenamiento se hicieron populares a partir de 1600: ¿cómo funcionaba una cajita de música o pianola?. Con rollos de metal o papel perforados donde se almacenaba las notas musicales. La idea del registro en papel se usaría en distintos inventos en el futuro.
Las necesidad de registrar fue creciendo. Las calculadoras automáticas con rollos de papel fueron normales de ver entre 1800 y a principios de siglo XX. La necesidad de registrar el sonido mejoró los medios: los tubos de cera de Edison y los registros sonoros en discos de carbón (la vitrola, etc) permitió registrar eventos, discursos, y por supuesto, música.
La idea de "Archivo" y Archivador es usual en las oficinas. Archivadores ordenados alfabéticamente o por cateogrías, con legüetas y divisiones que permitían registrar y consultar información cada vez más rápido. Pero este medio no es eterno y se va degradando con el tiempo. Además es difícil de consultar
La aparición de la electrónica revolucionó el medio de almacenamiento: aparecieron discos de carbón y vinil donde registrábamos hasta dos horas de sonido, e incluso los primeros datos "digitales". Pero las dificultades eran obvias, la calidad del sonido o de la información se degradaba con el uso, y la fragilidad del medio.
La electrónica digital resolvió esos problemas: los datos digitales son casi "eternos". Pero obligó a mejorar los medios de almacenamiento: tubos termoiónicos y memorias magnéticas de ferrita fueron los primeros medios de almacenamiento temporal, y los rollos y tarjetas de papel perforado, parecidos a la época de la pianola, seguían usándose para calcular y almacenar la trayectoria de proyectiles o los movimientos contables.
Un gran salto fue el medio magnético que nació para registrar sonido: la cinta magnetofónica en los 50. Esa tecnología se adaptó en los 60 para registrar programas y datos en cintas que ocupaban cuartos enteros y que no registraban más que unos cuantos miles de caracteres.
Los medios de almacenamiento fueron evolucionando para ser más pequeños y ofrecer mayor capacidad. Tal es así que un disco duro de computadoras del año 70 sólo registraban decenas de miles de caracteres, o "megabytes". Estos discos ocupaban uno o dos metros cuadrados y eran sumamente delicados.
En los 80 aparecieron los discos duros para la computadora personal o PC. A la par, aparecieron los discos flexibles o "floppy disc" que no pasaban de 100KB o 100 mil caracteres, mientras que los discos duros fueron creciendo desde 1MegaByte hasta 10Mbytes. En los 90 los discos se acercaban al gigabyte (o un millon de caracteres) mientras un nuevo medio de almacenamiento, nacido también desde la industria sonora, comenzó a usarse como medio de sólo lectura: el disco óptico o digital de 640 megabytes o 60 minutos de música. A finales de los 90 era normal escribir y leer en discos ópticos de escritura y lectura.
En la presente década se popularizaron las memorias de estado sólido o FLASH, que permiten registrar información sin utilizar medios mecánicos (discos o cintas), además de ser rápidos y pequeños. Su coste inicial por megabyte superaba a los discos duros pero eran más baratos que las memorias temporales o RAM. Acutalmente memorias FLASH son las que registran los 4 a 16GB de música, videos y fotos que tenemos en nuestros IPODs Nano o memorias USB de bolsillo. Sin embargo, existen discos duros del tamaño de una cajita de fósforos que registran hasta 160 GBytes de información, como en los IPODs de mayor tamaño.
A futuro, podría atreverme a decir que los discos duros dejarán de usarse del todo. Incluso almacenaremos nuestra información en medios totalmente virtuales sin conocer realmente dónde están. Ya lo hacemos en cierta medida con nuestro correo electrónico. ¿Sábes dónde está registrado tus correos electrónicos o tus fotos del Facebook o del Flirck?. También podría decir que todos llevaremos chips de memoria en nuestros cuerpos. Además, la información será cada vez más fácil de consultar y más accesible.
Aquí un video de qué es información y cómo ha cambiado este concepto con las tecnologías.
Tomado de http://www.twistimage.com/blog/archives/information-revolution-drop-ever...

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